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07 diciembre 2005

Sólo quedan 10 años


BBC (07-12-2005)

El mundo sólo tiene una década para frenar el calentamiento global. Esa fue la advertencia que hizo un reconocido científico en la conferencia de la Unión Geofísica Americana (AGU) en San Francisco.

Mientras los líderes políticos en Montreal debatían las medidas que se podrían tomar en los próximos ocho años para enfrentar el problema, los científicos en San Francisco escuchaban una serie de alarmantes predicciones.
Uno de ellos le decía a la audiencia que el debate sobre si existe calentamiento global está completamente superado. Otro señalaba que los humanos ya tomaron el control del clima en sus manos.
James Hanson, quien en la década de los 80 fue el primero en alertar sobre el efecto invernadero, fue aún más enfático.
Hanson dijo que estamos al borde de un precipicio. Sólo un grado más de calentamiento sobre los actuales niveles podría llevar al planeta a experimentar cambios climáticos que no vistos en al menos medio millón de años.
El cálculo implica que la pesadilla predicha por tantos llegará mucho antes de lo que hasta ahora se decía.
Sin embargo, Hanson declaró que todavía quedan esperanzas, si se hace lo indicado inmediatamente.


Las presiones de la industria automotriz

Según Hanson la industria automotriz está bloqueando la toma de decisiones.Aún no hemos llegado al punto en que es inevitable, dijo Hanson. A su juicio, se requieren medidas sobre eficiencia energética, especialmente para automóviles, combinadas con métodos para controlar gases de invernadero como el metano.
El problema, según Hanson, es que grupos de interés como la industria automotriz, están bloqueando la toma de decisiones para frenar el problema.
Y el tiempo se acaba.
De acuerdo a sus cálculos, a la actual tasa de acumulación de gases invernadero y la construcción de nuevas plantas para quemar combustibles fósiles, en una década el planeta ya no tendrá remedio.
Los científicos reunidos en San Francisco aseguraron que la población no ha tomado conciencia de la velocidad a la que se pude deteriorar el clima.


La amenaza de mega sequías

Entre los efectos del calentamiento global están las sequías prolongadas.El hielo que cubre la Antártica Oeste podría colapsar rápidamente, provocando un aumento en el nivel del mar desde uno a cinco metros por siglo, inundando las costas en todo el mundo.
Y las áreas que ya sufren escasez de agua, podrían enfrentar mega sequías por décadas, en un ambiente de temperaturas cada vez más crecientes.
Pero entre las advertencias también se coló la controversia.
Al analizar una vez más los argumentos sobre la causa del incremento de huracanes, uno de los expertos presentes en la conferencia señaló que no existe ninguna evidencia de que el fenómeno obedezca a causas naturales, como lo sostiene el Centro de Huracanes estadounidense.
Tanto así que el experto climático Kerry Emanuel -quien cree que el aumento en incidencia e intensidad se debe al calentamiento global- acusó al organismo de censurar a los científicos que no comparten sus premisas.

01 diciembre 2005

SIDA: "Se necesita voluntad"


BBC

Cada día mil personas se infectan de VIH/SIDA en América Latina, según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
En total, 1.700.000 personas viven con la enfermedad en América Latina y unas 450.000 en el Caribe, que es la segunda región en gravedad después de África.
Pese a que se trata del mayor número de infectados en la historia del VIH/SIDA, hay razones para el optimismo, según dijo a BBC Mundo la directora de la OPS, Mirta Roses.
Para Roses, el continente está en mejores condiciones que nunca para luchar contra el VIH/SIDA. Al punto que, en las naciones más pobres del continente, como Haití o República Dominicana, se estarían haciendo auspiciosos avances.
Sin embargo, la evaluación y el trabajo no son uniformes; hace falta, no tanto recursos, como decisión para avanzar, aseguró Roses.


Comparada con el resto del mundo, ¿cómo luce la región?

El panorama es un poco diverso. Por un lado tenemos los países del Caribe, y Guatemala y Honduras, que tienen más del 2% con la población general infectada.
El Caribe en particular, con cifras aún más altas, es la segunda región del mundo después de África Subsahariana por nivel de infección. Y en particular el punto más alto es en Haití, donde es alrededor de casi el 6%.
Sin embargo, tenemos datos muy alentadores, países en los que por primera vez estamos viendo una reducción de los casos nuevos: Bahamas, Barbados, Bermudas, República Dominicana y Haití.
Las zonas más afectadas del continente son las que se han tomado como ejemplo de que sí podemos empezar a reducir la epidemia.


El mes pasado en El Salvador la OPS presentó un plan para reducir la propagación del SIDA en el que se dice que la región tiene las herramientas. ¿Significa esto que las están usando?

Allí es donde tenemos el problema. Disponemos de herramientas en términos de conocimiento, de materiales, de tecnología, de tratamientos, pero no está siendo implementado uniformemente.
Tenemos de 8 a 10 países que muestran haber alcanzado, por ejemplo, el acceso universal por tratamiento con antiretroviral. En tanto, tenemos una docena de países en los que ese acceso ni siquiera llega a un 30%.
Lo optimista del mensaje es que tenemos muestras de que sí podemos aplicar, que sí sabemos cómo aplicar, y que tenemos ejemplos exitosos. Lo desalentador es que no todos están en la misma condición.


¿Cuáles países están haciéndolo bien y cuáles no tanto?

Canadá, EE.UU., Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Costa Rica, Cuba son países que prácticamente están garantizando un acceso universal al tratamiento.
Tenemos por el contrario, Centroamérica y varios países del Caribe, donde las tasas son importantes, pero también el área andina, donde hay menores casos pero también una baja cobertura.

En el caso de países centroamericanos, imagino que la pobreza será factor importante en eso de no poder garantizar acceso a servicios de salud.

Bueno, es relativo, porque entre los casos exitosos tenemos Haití y República Dominicana, siendo Haití el país más pobre del continente.
Yo diría que la explicación es un poco más compleja.

Tenemos importantes recursos que están fluyendo por primera vez a la región de las iniciativas globales más importantes como el Fondo Global, el Programa especial del presidente Bush, y otros donantes bilaterales, como el gobierno de EE.UU. y el de Canadá, que están ayudando con recursos frescos.
Por primera vez en el continente, y en el mundo, tenemos una masa de US$8.000 millones que antes no teníamos. Yo diría que es un conjunto de factores como una mejor coordinación para aprovechar estos recursos, mayor voluntad política y fortalecimiento de los propios sistemas de salud.


Entonces, ¿diría usted que la pobreza ya no es excusa a la hora de establecer planes para luchar contra el SIDA?

Sí, porque tenemos la posibilidad de hacer alianzas y asociaciones muy importantes. Hay países que así lo demuestran, que han podido superar las condiciones de escasos recursos.
Claro que esto requiere mucha creatividad y mucha apertura, mucha convocatoria a que todas las fuerzas de la sociedad colaboren.
Las asociaciones civiles, los grupos sin fines de lucro, el sector corporativo empresario, la seguridad social. Que cada uno se haga cargo de una parte de la responsabilidad para que el compromiso sea de todos.
El lema de este año del Día Mundial del SIDA es, precisamente, mantener la promesa, mantener el compromiso, asumir el compromiso cada uno sobre la población que puede.