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22 febrero 2007

Las patentes condenan a la ceguera a millones de personas, según Oxfam



  • En el mundo hay 37 millones de invidentes.

  • El 90% de los afectados por problemas de visión vive en países pobres.

ELMUNDO.ES


Intermón Oxfam y la Fundación Visión Mundi denuncian que las patentes condenan a la oscuridad a millones de personas, en su informe 'Visión de negocio: Por qué las reglas de propiedad intelectual impiden curar la ceguera en los países pobres'.
El informe, elaborado con la colaboración de la Fundación ONCE para la solidaridad con personas ciegas de América Latina (FOAL), revela que hablar de ceguera hoy en día significa hablar de pobreza, puesto que el 90% de los afectados viven en países pobres.
Según el texto, la ceguera es evitable en el 75% de los casos, pero la falta de acceso a medicamentos genéricos condena a 30 millones de personas a vivir en la oscuridad. De hecho, añade que en los países en desarrollo los medicamentos de marca son más caros que en los países desarrollados.
Incidencia económica
El estudio denuncia también la incidencia social y económica de la ceguera y señala el abandono de las actividades productivas, el desarraigo, la mendicidad y la caída en la pobreza, entre sus principales consecuencias.
En la actualidad hay unos 37 millones de personas completamente ciegas, las mismas aproximadamente que de portadores del virus del sida. La OMS estima en unos 75.000 millones de dólares la pérdida anual de productividad asociada a la ceguera.
Intermón Oxfam y la Fundación Visión Mundi han estudiado el efecto del acceso a los medicamentos en la prevención y tratamiento de la ceguera y comparado la situación en Bolivia, donde las leyes de propiedad intelectual obstaculizan la venta de genéricos, y en la India, donde se ha promovido su producción.
El estudio también desmonta el argumento de las farmacéuticas, que alegan que el ataque a la propiedad intelectual eliminará los incentivos a la investigación. Según sus datos, sólo 21 de las 1.556 nuevas sustancias comercializadas entre 1975 y 2004 iban dirigidas al tratamiento de enfermedades exclusivas de los países pobres como el paludismo y que el 90% de las ventas de estas compañías se concentran en Norteamérica, la Unión Europea y Japón.
Amparándose en la defensa de su propiedad intelectual las farmacéuticas Genetech y Novartis quieren impedir la comercialización del tratamiento genérico contra la degeneración macular, una enfermedad de la visión asociada al envejecimiento. De prosperar su iniciativa el coste del tratamiento pasará de 160 euros por persona y año a 23.000.
Por todo ello, ambas organizaciones recuerdan que hace más de cinco años, en la Conferencia de Doha, los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se comprometieron a poner la salud pública por delante de los derechos de propiedad intelectual, pero afirman que "la batalla por el acceso a medicamentos asequibles sigue abierta".


18 febrero 2007

La India habilitará cunas para que los padres abandonen a sus hijas en lugar de matarlas

EL MUNDO - España

NUEVA DELHI.- El Gobierno indio pondrá cunas en todos los distritos del país para que los padres puedan abandonar allí a sus recién nacidas cuando no quieran criarlas, con el fin de aliviar los dos millones y medio de feticidios y asesinatos de niñas que registra el país cada año.
"No me importa si la medida puede incentivar el abandono de las niñas. En cualquier caso es mejor eso que matarlas", ha dicho la ministra de la Mujer y el Desarrollo infantil, Renuja Chowdhury, en declaraciones a la agencia india PTI.
El feticidio y los asesinatos causan cada año la "desaparición", denunciada por la UNICEF, de dos millones y medio de niñas, sobre todo en las áreas más desarrolladas y mejor alfabetizadas del país, algo que Chowdhury califica como una "crisis nacional".
El fenómeno, unido a la malnutrición, ha hecho aumentar la mortalidad infantil femenina en los estados del norte de la india, un fenómeno que descompensa el equilibrio demográfico entre hombres y mujeres en la India.
La situación ha empeorado desde 2003, cuando se introdujeron de manera masiva las ecografías, que permiten determinar el sexo de los fetos, y las nuevas técnicas abortivas, que empujaron a muchas familias a matar al feto tras conocer su sexo, según explicó la directora de la ONG Centre for Social Research (CSR), Ranjana Kumari.
Un aborto, 26 euros
En ciertos poblados de la región de Madhya Pradesh, en el centro del país, una ecografía cuesta 350 rupias (unos seis euros), mientras el aborto se cotiza a 26 euros, según el rotativo indio 'The Times of India'.
El diario acompaña la información con una fotografía ilustrativa en la que aparecían dos niños mellizos de un año: con un peso de 7,5 kilogramos, él recibe el abrazo de su abuela mientras descansa en su regazo, mientras que ella, con tan sólo 4,7 kilos, es mucho más pequeña y presenta alarmantes síntomas de malnutrición.
Para muchos padres, el infanticidio o dejar morir a sus hijas es preferible a pagar una dote a la familia del novio en el momento de pactar el matrimonio, una costumbre que se conserva en la India, un país donde el hijo varón perpetúa el linaje, hereda la propiedad y cuida de sus padres en la vejez, al contrario que la mujer.
Pero los nuevos datos del censo indio de 2003-2005 revelan que los estados más ricos del norte son los que presentan índices más altos de mortalidad infantil femenina, una tendencia mucho más acusada en algunas zonas urbanas. En el estado de Haryana, por ejemplo, la tasa de mortalidad infantil femenina ha pasado sospechosamente de un 65 por mil a un 70 por mil, mientras que el de los niños ha descendido de 54 a 51 por mil.
Las cifras se vuelven más escandalosas en las áreas urbanas de la región: en 2005 la tasa femenina se situó en un 67 por mil, frente al 30 por mil de los niños, según el rotativo indio 'Hindustan Times'.
Kumari reclama un "fuerte movimiento de la sociedad civil para cambiar la mentalidad de la gente" y asegura que, aunque el Gobierno indio no ha hecho lo suficiente para atajar el problema, la solución pasa por que "las niñas dejen de ser una carga para las familias". "Es un problema social", asevera la directora del CSR, quien explica que la legislación vigente "es muy difícil de cumplir, porque nadie se queja y las muertes de estas niñas tienen el consentimiento de sus padres".
Ahora, para contrarrestar el drama, las autoridades indias se han propuesto abrir centros de acogida de niños ('Palna') en todos los distritos del país, para que los padres puedan dejar a sus niñas si no quieren criarlas. "Queremos poner cunas en todos los distritos. Lo que decimos a la gente es que tenga a sus hijos y no los mate. Si no quieren a sus niñas, que nos las den", declaró la ministra para la Mujer y Desarrollo infantil, Renuka Chowdhury, en una entrevista con la agencia india PTI.
"Si los padres abandonan a sus hijas, más tarde pueden cambiar de opinión, y regresar para llevarlas con ellos", dijo Choudhury. "Es un problema internacional y una vergüenza nacional que con un crecimiento del nueve por ciento este país siga matando a sus hijas".